sábado, 17 de noviembre de 2012

Los diez coches alemanes más relevantes de la historia

 Porsche 997 GT2

Alemania tiene una extensa tradición automovilística desde que se inventó el automóvil. Tal es así que la primera patente de un vehículo es justamente alemana y se confeccionó en 1886, con el Motorwagen de Karl Benz. Existen una gran cantidad de constructores locales que han ido abriéndose camino y en la mayor parte de los casos merecidamente, una fama de fabricar coches con una gran ingeniería y tecnología a sus espaldas, durables y fiables y a la vez dotados de mecánicas y soluciones muchas veces avanzadas a su tiempo que los sitúan en cabeza. En este artículo les mostraremos los 10 coches alemanes más relevantes de la historia.

Grandes modelos han sido construidos en de tierras alemanas: algunos ejemplos son el VW Beetle, Porsche 911 o Mercedes 300 SL, sin dejar de destacar importantes modelos previos a la Segunda Guerra Mundial como el Audi 14-35 Type C Alpensieger o las Flechas de Plata de Daimler-Benz y Auto Union. ¿Cuáles son los diez modelos alemanes de producción más importantes, influyentes o recordados? A continuación trataremos de darles un breve repaso, no centrándonos especialmente en su calidad sino más bien en su influencia o importancia histórica: no están todos los que son, pero sí son todos lo que están…

Trabant (1957): Uno de los 10 coches alemanes más relevantes de la historia del automóvil.

Trabant

El Trabant fue el coche que motorizó a la Alemania del Este hasta la caída del muro de Berlín levantado al finalizar la II Guerra Mundial. Un Coche muy popular en diferentes regiones del planeta, el Trabbi no se caracterizaba por ser fino, de elevada calidad o grandes prestaciones, sino por el contrario: era un coche rústico y sencillo a más no poder, pero asequible para las masas por su bajo costo, de bajo mantenimiento con su motor de dos tiempos y duradero. En total se llegaron a producir más de tres millones de autos de este modelo hasta el cese de su producción en 1991.

BMW 507 (1955): No podía faltar este modelo en la lista de los automóviles alemanes más destacados.

BMW 507 (1955)

Max Hoffman, quien fuera importador de BMW para Estados Unidos, pudo convencer a la marca bávara para comenzar la fabricación de un roadster destinado a la exportación que demostrase la verdadera capacidad de la marca. El BMW 507 marcó la definitiva resurrección de los de Munich tras la posguerra y se convirtió en todo un valuarte, conservándose con el paso de los años como uno de los BMW más bonitos e influyentes junto con el posterior y también excepcional BMW M1.

El 507 tenía un motor de 3.200 centímetros cúbicos y 8 cilindros en V que lo dotaba de 150 CV, y un relato a destacar es que se convirtió en el coche de Elvis Presley en el cuando estuvo en Alemania cumpliendo el servicio militar.

Mercedes-Benz 450 SE/SEL (1972): Lujoso y fiel automóvil que no podía quedarse fuera.

Mercedes 450 SE (1972)

A comienzos de los años ´70 del siglo XX, el Clase S W116 diseñado por Mercedes marcó una gigantesca evolución en el segmento de las grandes berlinas de lujo y representación. Hasta 1980 el 450 SE o SEL (de batalla alargada) fue el auto insignia de la marca de la estrella, con un potente motor 4.5 V8 (también se fabricaron en forma limitadas pero de un 6.9 litros) y con una fiabilidad a prueba de bombas, un confort extraordinario y un lujo superlativo como se caracteriza la marca Mercedes Benz. Uno de los favoritos de los grandes jeques y de los hombres de negocios y poder.

Volkswagen Golf (1974)/Golf GTI (1976)

Volkswagen Golf GTI Mk.I (1976)

En el año 1974 se lanzó al mercado el VW Golf, sustituto por naturaleza del veterano VW Käfer, inaugurando el apartado de los compactos tal y como los conocemos hoy en día. Se trataba de un coche con menos de cuatro metros de largo, motor y tracción delantera, una habitabilidad interesante para sus reducidas dimensiones exteriores y motores eficientes y de bajo consumo.

En cambio, la gloria máxima no llegó hasta 1976, cuando permitió la comercialización a gran escala de la versión GTI, un pequeño deportivo también de tracción delantera con un reducido peso de menos de 800 Kilogramos y un interesante motor 1.6 de inyección que proporcionaba 110 CV y unas prestaciones sorprendentes. Un auténtico matagigantes al alcance de muchos compradores.

El resto de la historia del este modelo de Volkswagen hasta nuestros días ya es precisamente eso, historia: seis generaciones cuenta detrás, nuevas evoluciones e innovaciones tecnológicas y más de 25 millones de unidades vendidas en todo el planeta.

Audi Coupé quattro (1980): Con la distinción que lo caracteriza y la tracción integral lo coloca entre los 10 coches más relevantes de la historia.

 Audi Coupé quattro (1980)

Aunque en nuestros días el Audi R8 es uno de los máximos exponentes tecnológicos de la firma de Ingolstadt y es un buen ejemplo, hay que destacar todo lo que representó el Audi Quattro Coupé en la década de los ´80 del siglo XX. Audi había vuelto la élite automovilística sin intención de retirarse, y en 1980 muestra al mundo el primer turismo destinado a su producción en serie con tracción integral y vocación claramente deportiva, un éxito rotundo que posteriormente en el Mundial de Rallyes que popularizó la tecnología forzando a que las demás marcas comenzaran a considerar la tracción integral para sus deportivos de competición y para algunos de sus turismos de serie.

Porsche 356 (1948): No podía faltar esta marca entre los más grandes.

Porsche 356 Speedster

El Porsche 356 fue el primer coche de fabricación en serie de Ferdinand “Ferry” Porsche utilizando su apellido como marca y la piedra angular la que se edificara el incipiente futuro de la marca de coches. En producción hasta el año 1965 y con base mecánica en el Volkswagen (VW), la carrocería del Porsche 356 se comenzó a construir en Gmünd (Austria) pero de forma artesanal y en aluminio, para luego iniciarse la producción (ya con carrocería de acero) en lo que es hoy la sede de la marca, en Zuffenhausen (Stuttgart).

Mercedes-Benz 300 SL (1955): Otro de los Benz en la élite.

Mercedes 300 SL Gullwing

Todo un clásico digno de destacar, el 300 SL Gullwing se hizo mundialmente famoso por sus puertas con apertura en forma de alas de gaviota. Una mezcla de elegancia y deportividad en la época que fue desarrollado por Mercedes ante la insistencia de Max Hoffman (de nuevo), también importador de la marca para Estados Unidos. Con su chasis tubular y su motor de 6 cilindros, 2.995 centímetros cúbicos, podía alcanzar los 245 Km/h (una cifra casi imposible de desarrollar para un modelo de calle en los años ´50) y se convirtió en un clásico instantáneo y es uno de los modelos de la marca de todos los tiempos más cotizados hoy en día.

BMW 2002 (1968):

BMW 2002 (1968)

Quizás el modelo Culmen de la Neue Klass de BMW en los años ´60, el antecesor del exitoso Serie 3 propicio el origen para las berlinas deportivas con la producción del modelo “2002 Tii” fabricado entre 1972 y 1974 o el “2002 Turbo”. La producción del 2002 culminó en 1976, pero su filosofía y estética (sobre todo el destacado frontal con sus característicos faros y parrilla) se mantuvieron muy presentes influenciando en gran medida todos los modelos posteriores de la marca de la hélice.

Volkswagen Beetle (1938): El escarabajo, un clásico entre los clásicos.

Volkswagen Beetle Type 1 (1938)

El VW Type 1, más conocido por Beetle, Escarabajo, Vocho, Käfer, o Maggiolino, es sin duda por sus propios méritos uno de los coches más populares de todos los tiempos. Se mantuvo en producción hasta el año 2003, con más de 21 millones de unidades vendidas en total por todo el mundo, fue un coche muy influyente en la sociedad y en la cultura popular con gran número de carrocerías y derivaciones, incluso hasta de uso militar. Nacido para ser “el coche del pueblo (pop car)”, su alcance como medio transporte popular traspasó todos los límites imaginables en un inicio, llegando a ser incluso un icono hippie, de la cultura de los sesenta, de las preparaciones e incluso haciendo incursiones en el cine con la saga “Herbie”.

Porsche 911 (1964): Clásico deportivo entre los 10 automóviles más relevantes de la historia.

Porsche 911 - 964

Modelo talismán de Porsche y quizás el deportivo por antonomasia, el nueveonce (911) fue el sucesor del 356. Con su envejecida concepción mecánica del todo atrás (motor colgado tras el eje trasero y propulsión) y motores bóxer de seis cilindros refrigerados por aire, su característica estética y su concepción (salvo que en la actualidad el motor ya tiene refrigeración líquida desde la generación 996) continúan plenamente vigentes en la actualidad tras numerosas evoluciones y distintas generaciones. Según los más acérrimos puristas, el único vehículo que debería fabricar Porsche y uno de los más utilizados en películas de autos.

Los nuevos Porsche 911 - 964 disponen de versiones con tracción integral o propulsión, motores atmosféricos o turbo y versiones más radicales, como las GT2 o GT3, casi de competición homologadas para calle. Un clásico inmortal y atemporal.

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